
Homofobia: un miedo muy real
La realidad del colectivo y el aumento de agresiones en nuestro país
Los Disturbios de Stonewall marcaron un antes y un después para el colectivo LGTBIQ+, siendo el primer acto de rebeldía frente la la homofobia sistemática de la sociedad de la época. Sirviendo de antesala para la instauración del día mundial del orgullo LGTBI y las manifestaciones que se celebran a día de hoy.
Sin embargo, tras más de 50 años del suceso, el colectivo aún tiene que reclamar que se respeten sus derechos, y lo que es peor, sigue sufriendo agresiones.
A través de testimonios de victimas y voluntarios nos acercaremos a esta compleja situación que sigue sin tener fin.
Entrevista con Yolanda Rodríguez, voluntaria de la Fundación Triángulo en Valladolid

Muchos caen en el error de considerar que al haber sido uno de los primeros países del mundo en legalizar el matrimonio homosexual, el colectivo cuenta con cierta seguridad en nuestras calles.
Sin embargo, según los datos de organizaciones como La Fundación Triangulo, se puede observar que no solo las agresiones sieguen siendo una realidad del día a día de estas personas, si no que además ha habido un gran aumento de agresiones homófobas en los últimos años.
Según los datos que recoge el Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio de Interior se han registrado 748 delitos de odio en los primeros 6 meses del 2021. Si comparamos los datos totales del 2020 con los del 2019 podemos ver un falso descenso por los meses de confinamiento, pero si tenemos en cuenta los datos entre 2018 y 2019, se puede ver un aumento de casi el 10%.

Así las agresiones homofóbicas representan el 19,8% del total de los delitos de odio, siendo la tercera causa mayor de discriminación que motiva respuestas violentas.
Según datos del Ministerio de Interior
Para comprobar estos datos hemos elaborado una encuesta donde más de 100 personas LGTBIQ+ nos han contado su historia y han aportado su opinión sobre la relación del colectivo con la sociedad.

En esta hemos podido percibir que son las generaciones más jóvenes quienes tienen más facilidad para hablar de su orientación sexual, pero también son los que más agresiones sufren.
Sin embargo, por suerte, las agresiones físicas siguen siendo las menos frecuentes, mientras que las verbales son tremendamente comunes y uno de los mayores problemas que afronta el colectivo.



Contactamos con una joven que ha sufrido una agresión física para así conocer un poco más la realidad de esta lacra.
En su caso esta agresión fue algo aislado, pero para más del 12% de los encuestados es parte de su día a día, especialmente para menores que desde una edad temprana ven en su entorno familiar, escolar o amistoso el reflejo de la homofobia, siendo esto agravado aún más por el posible bullying o ciberbullying si deciden salir del armario.

Esto causa que muchas víctimas no se atrevan a hablar de los sucesos, formando así la llamada “Cifra negra”, que hace referencia a los casos de agresiones homófobas que no son denunciados. Demostrando que el número de agresiones que reciben los organismos oficiales son mínimas en comparación con las que realmente suceden.
De manera que mientras el Ministerio de Interior recogía en 2019 un total de 283 delitos homofóbicos, la FELGBT (Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales, federación que reúne a todas las asociaciones LGBT numerosas españolas) establecía que había 756 casos conocidos.
El caso del que más se ha hablado año ha sido el desgraciado asesinato de Samuel en A Coruña, causando una mayor concienciación de la sociedad con respecto a este tipo de ataques y conductas agresivas que generalmente quedan impunes.
Sin embargo, no es suficiente, ya que aún tras trágicas historias como esta sigue habiendo gente que no comprende la gravedad de comportamientos como estos violentos y, lo que es peor, sigue habiendo partidos políticos que centran sus campañas e ideales en torno al abuso de los derechos humanos de estas personas.

En la encuesta preguntamos acerca de esto y las razones por las que el colectivo cree que la gente homófoba les odia de manera tan visceral. Así hemos podido ver que la gran mayoría considera que las personas homófobas han tenido este odio inculcado en la infancia y su educación, y según han ido creciendo se han rodeado de personas con esta misma ideología, alimentando aún más su homofobia gracias a esto y al contenido que consumen en Internet y la televisión.

Según FELGBT solo una de cada 10 agresiones homófobas se denuncia

Así mismo le preguntamos a la Fundación Triangulo acerca de cual es el perfil más común de un agresor y la influencia que tienen los políticos en este tipo de personas.

Quisimos ver también las diferentes opiniones con respecto a que partidos contribuyen a que se mantenga la homofobia, y la mayoría de los encuestados apunto a los discursos de odio que difunden los partidos de derechas como PP y VOX, así como la irrupción de sus políticas en el congreso y otras instituciones, dándoles así la opción de politizar la violación de derechos humanos.

“Muchas veces esas actitudes pueden ser de indiferencia… pero creo que es el desconocimiento y esa falta de educación en la igualdad lo que hace que la gente tenga estas actitudes de odio”
-Yolanda Rodríguez






